La fabulosa historia del lino viene tejiéndose desde hace diez mil años. Esta planta ha estado al servicio de la humanidad durante un período dos veces más largo que, por ejemplo. la rueda. Ha constituido un hilo de continuidad a lo largo de los siglos, enlazando las épocas más diversas, desde el tiempo de los habitantes de los primeros palafitos de Europa.
A la época de Faraones, la Edad Media, el Renacimiento, la Revolución Industrial y por último, la época actual. Ha hecho historia y ha conservado la historia. No sorprende, por tanto descubrir que el lino procede de una planta llamada técnicamente «Linus ussitatíssimum»:«utilísimo lino".
A pesar de la competencia intensa entre los numerosos hilos y tejidos que existen en nuestros días, el lino, elegante y suntuoso por naturaleza, sigue gozando del favor del mercado. La ciencia y las nuevas tecnologías han intentado, sin éxito, hallar el sustituto sintético del lino. En realidad, muchos fabricantes de tejidos saben que el lino puede tejerse en combinación con muy diversas fibras, pero que, en todos los casos, es al lino al que se deben la mejora de calidad y de tacto... y el valor añadido.
El lino tiene cualidades y características muy particulares, que trataremos con detalle más adelante. Una de sus características más apreciadas es su capacidad de absorber humedad (hasta un veinte por ciento de su peso seco) sin resultar húmedo al tacto. Inversamente, tiene gran facilidad para liberar humedad a la atmósfera. Así se explica por qué el lino sigue siendo un tejido imprescindible en las prendas de moda de verano de todo el mundo.
También por su capacidad de absorber humedad, el lino es uno de los tejidos de mayor utilidad en el hogar. Su fama de ser el mejor limpiador de vidrios se funda además en el hecho de que no pierde fibras. En el mundo de la mantelería fina, el lino nunca ha conocido rival, desde el momento mismo en que empezaron a usarse manteles y servilletas. De hecho, hasta hace relativamente poco tiempo la ropa de mesa y de cama se hacía exclusivamente de lino es por ese motivo, que en España. «hilo» y «lino» son dos palabras que se usan indistintamente como sinónimos. Lamentablemente, dirán algunos, en el mundo de habla inglesa «Iinen», es decir, lino, se convirtió en la expresión genérica para designar a todo artículo de mantelería y todo tejido utilizado en el hogar, independientemente del material de que estuviera fabricado.
Probablemente ningún otro hilo o tejido ha ofrecido a la humanidad tan abundante vocabulario. En inglés aún se habla de una muchacha de «cabello de lino», cuando sus mechones dorados parecen un manojo de lino rastrillado y peinado, y a las mujeres solteras se les llama «hilanderas», porque sólo a las solteras se permitía hilar lino; de los jóvenes con el pelo corto se decía que tenían «pelo de estopa», en referencia a la parte basta del lino que queda después de peinarlo. En castellano se habla de «lencería», porque antiguamente toda la ropa interior era exclusivamente de lino y en lenguaje poético se llama «linos» a las velas de los barcos. En fin, los lingüistas modernos creen, incluso, que el nombre de Bélgica, país de tan gran importancia en la industria contemporánea del lino en Europa occidental, procede de la palabra céltica que significaba «lino».
Aunque en la Biblia hay numerosas referencias al lino, su relación con el Egipto antiguo es mucho más conocida. La momias se amortajaban con vendas de lino fino, que era también el tejido preferido por las clases más altas. De hecho, se conocían más de cuarenta tipos de faldillas - lo que demuestra que la necesidad de disponer de una moda que satisfaga nuestras exigencias de elegancia e individualidad tiene un origen remoto. Nada nuevo hay bajo el sol... ni siquiera esta frase, que procede de la Biblia.
Al preguntarnos cómo llegó el lino a países tan diversos merece la pena recordar que los Fenicios, los comerciantes más importantes del mundo antiguo, equipaban sus navíos con tiendas y alfombras hechas de sólido lino egipcio. Con ello se pone de relieve otra de las propiedades importantes de este tejido: su fuerza y resistencia. Hace relativamente pocos años se han producido tejidos sintéticos capaces de desempeñar algunos de los usos industriales que tradicionalmente correspondían al lino. Las velas y lonas ya no se hacen de lino, pero en ciertos países han preferido, por razones técnicas de peso, no reemplazar por los nuevos sintéticos a los tejidos sometidos a fuerte desgaste. Otros países, tras coquetear con los sustitutos plásticos, han vuelto al producto genuino.
Las referencias al lino abundan en todos los capítulos de la historia, lo que no debería sorprendernos si consideramos que durante siglos ha sido, junto a la lana, el único tejido de importancia. Se reduce también nuestro asombro cuando descubrimos que el mundo de la imprenta debe mucho a la existencia del lino: pues éste permitió la fabricación de papel en cantidades suficientes como para permitir el desarrollo de la imprenta mecánica, y la linaza (la semilla del lino) era esencial para la fabricación de las tintas de imprenta. Hay incluso un pájaro que debe su nombre inglés a esta fibra: el Linnet (pardillo).
El lino de Europa occidental ha sido considerado tradicionalmente como el mejor del mundo, y no es sorprendente, pues se cultiva en los mejores suelos de Europa, y el sector goza de conocimientos técnicos inmejorables acerca de todas las etapas de la transformación y aplica sistemáticamente las últimas tecnologías.
Las principales áreas de cultivo de lino están situadas en Francia, Bélgica, los Países Bajos y Alemania. La superficie total cultivada es de 60.000 hectáreas. La fibra de lino se produce en diversos centros de agramado distribuidos en Francia (60.000 toneladas). Bélgica (25.000), los Países Bajos (4.000) y Alemania (1.000).
La fibra de lino se hila para formar hilos de muy diversas calidades en unas veinte hilaturas especializadas situadas en Italia, Francia, Irlanda del Norte, Bélgica, Austria, Alemania y España, cuya producción asciende a 30.000 toneladas.
Por último, debido a la mejora constante de la calidad del hilo y a la versatilidad de los telares y las máquinas de género de punto, los diferentes hilos de lino pueden utilizarse en casi todos las fábricas de tejido de calada y de género de punto de Europa occidental e, incluso, de cualquier otra parte del mundo. Además, Europa occidental ocupa un lugar privilegiado en la industria de transformación del hilo de lino en tejidos y géneros de punto, gracias a la calidad y creatividad de sus tejedurías. El grueso de talleres especializados se concentra en Italia, Francia, Bélgica, Irlanda del Norte, Alemania, Austria, España y Suiza.
Los siguientes datos indicativos ilustran con claridad la importancia de la industria del lino en Europa occidental:
Volumen de ventas.
- Fibra 150 millones de ECU
- Hilo 200 millones de ECU
Empleo:
- El sector en su totalidad, comprendiendo desde la producción de materia prima hasta el tejido, emplea directamente a unas 20.000 personas (lo que significa casi 45.000 empleos directos e indirectos) en Europa.
Además, la balanza comercial del lino es generalmente favorable, debido a que los productos europeos (Ios más sofisticados del mercado internacional) se exportan a todos los países del mundo.
Aunque el lino goza de un pasado glorioso, es en el futuro donde la industria debe centrar su atención. Es indudable que en el mundo de la confección el lino ha adquirido nuevamente la consideración de tejido esencial en toda colección de primavera o verano que se precie.
También podemos decir que su empleo en productos textiles para el hogar y decoración está garantizado. Con todo, para asegurar su futuro, aquellos que se dedican al hilado, tejido y acabado de lino han de poner en juego su talento y creatividad, permanente y progresivamente.
Sin este aporte de innovación en el diseño, el producto acabado perderá irremediablemente su encanto a los ojos de los consumidores.
Es necesario que exista una dedicación permanente a la investigación y desarrollo, un conocimiento constante de los cambios de tendencia en colorido y en gustos por texturas innovadoras que tengan lugar en el mercado, así como una mayor valoración de la flexibilidad del lino para combinarse y potenciar otras fibras textiles. Los fabricantes habrán de crear diferentes acabados, pensar más creativa e intuitivamente.
A aquellos que deseen entrar en la familia de profesionales del lino, esta publicación pretende hacer más fácil su iniciación, más llano su camino hacia el éxito. A quienes ya se sienten inspirados por el lino, los autores esperan que esta publicación les ayude a comprender algunas de las peculiaridades de la fibra y el tejido, y que les indique algunas de las direcciones que se seguirán en el desarrollo futuro del lino.
EI lino es una planta dicotiledónea de la familia de las Lináceas, género Linum, especie linum usitatissimum. Entre 80 y 100 hojas sésiles alternas crecen en cada tallo de la planta, que mide aproximadamente un metro de altura. Las flores son blancas o azules y producen pequeñas esferas globulosas formadas por cinco lóbulos, cada uno de los cuales contienen dos semillas.
El clima más favorable para el crecimiento del lino es el templado. El período de crecimiento dura tres meses, se siembra en primavera. La fibra del lino se encuentra en el tallo, debajo de la superficie externa. Dado que el lino se cultiva para obtener su fibra, es importante garantizar que se produzca un desarrollo regular del sistema vegetativo, con el fin de obtener plantas homogéneas.
Siembra
Se considera que el lino constituye un buen cultivo rotativo.
El objetivo de la preparación del suelo es obtener una estructura que fomente el desarrollo de la raíz. Por tanto es aconsejable retirar todo rastrojo o resto de cultivos anteriores. En la siguiente ilustración se muestra el perfil de suelo óptimo.
El lino necesita sólo pequeñas cantidades de fertilizantes, especialmente en lo que se refiere al nitrógeno, cuyo exceso puede causar daños al cultivo (abatimiento de los tallos).

Al sembrar debe cuidarse que la distribución de las semillas sea lo más pareja posible, tanto en sentido horizontal como vertical (profundidad aproximada de 2 cm), con el fin de obtener una siembra homogénea. El período normal de siembra en las regiones que bordean el Canal de La Mancha comienza el 15 de marzo y acaba el15 de abril. La densidad de siembra óptima está entre 1.800 y 2.000 plantas por metro cuadrado, que supone la relación óptima entre rendimiento, riesgo de abatimiento y calidad de la fibra (finura, resistencia, etc.)
Variedades de lino
Las variedades comercializadas están registradas en catálogos nacionales o locales.
Actualmente se usan unas 10 variedades, pero las 4 principales ocupan casi el 90% de la superficie cultivada. Los criterios que utilizan los productores para seleccionar la variedad más indicada son: resistencia a la enfermedad, producción de fibra, calidad de la fibra, resistencia al abatimiento y rapidez de floración y maduración.
Protección
El lino no es muy vulnerable a las plagas ni a los parásitos, pero es necesario protegerlo contra la invasión de malas hierbas. Es indispensable tomar medidas preventivas para evitar carencias de cinc.
Con el enriado, se consigue la maceración, que es un proceso hidrolítico en el que participa la acción enzimática de hongos o bacterias que disuelven las pectinas que cubren los manojos de líber. Se utilizan dos técnicas: enriado al agua o en tierra.
Enriado al agua
La técnica de maceración por inmersión está cayendo en desuso en Europa occidental. Los tallos de lino se sumergen en una cuba de agua templada (32º C) durante tres días. En tales condiciones, la acción de las bacterias produce la maceración espontánea, Con esta técnica se obtiene fibra de calidad homogénea, pero es un proceso caro que exige mano de obra intensiva y es contaminante.
Enriado en tierra
La maceración por exposición ha sido una técnica habitual en Francia durante 30 años y actualmente está ganando terreno en otros países productores europeos. Se siegan los tallos de lino y se distribuyen regular y transversalmente en las hileras de siega. La maceración por acción de los hongos se produce con la lluvia y el rocío, y requiere entre tres semanas y tres meses. La maceración por exposición es un proceso bastante imprevisible para el que se están diseñando diversos modos de mecanización.

En la figura de la página [15] se indican los distintos pasos que se siguen para obtener la transformación deseada. En función de las circunstancias, se aplican los siguientes tratamientos:
Arrancado del lino
Tiene lugar cuando el lino ha alcanzado cierto grado de madurez, determinado por el color de los tallos y las cápsulas de las semillas y por el grado de defoliación. Para alcanzar la madurez, el lino necesita aproximadamente 1.400º C-día (suma de las temperaturas medias diarias desde la siembra). Las cosechadoras de lino arrancan una o dos filas simultáneamente, de anchuras que varían entre 1.0 y 1.2 metros, en función del tipo de máquina.
Volteado
El volteado es una operación esencial para conseguir que la maceración por exposición sea correcta y homogénea. Puede llevarse a cabo en cualquiera de las siguientes etapas:
- después del arrancado, si el lino estaba muy verde en el momento de arrancar,
- a la mitad del proceso de enriado,
- antes de engavillar, para despegar el lino del suelo, sacar las malas hierbas v secar el lino.
Descapsulado
Con esta operación se separan las semillas de los tallos del lino expuestos para macerar. Se separan las cápsulas con las semillas, y en ocasiones también se machacan, cuando el lino segado ha sido volteado. El descapsulado empieza cuando las plantas están secas (humedad de las semillas < 10%) y continúa hasta la mitad del proceso de maceración.
Recolección y almacenamiento
La técnica más común actualmente es almacenar el lino en grandes balas (de 250 kg.) enrolladas a presión en forma de bobina. Esta técnica ha facilitado enormemente las operaciones de recolección y almacenamiento.
Almacenado a la humedad adecuada (< 15%), el lino se conserva durante mucho tiempo sin degradarse.
Con este proceso de agrotransformación se extraen las fibras de lino. En la figura se indican las distintas fases del agramado.

En primer lugar se prepara un lecho de tallos paralelos. Su espesor debe corresponder a una carga de aproximadamente 2 kg. por metro lineal. Debido al aumento del tamaño de las balas, las máquinas de desenrollado o desdoblado (o de una combinación de ambos) se han hecho imprescindibles.
El rastrillado se realiza con un peine de dientes de tamaño decreciente, que separa las cápsulas con las semillas y coloca los tallos en posición paralela.
El lecho pasa por una serie de rodillos (suelen ser 10 pares) que giran a velocidad creciente, el último par a una velocidad cinco veces superior que el primero. Esta máquina suele llamarse separador.
El lecho, ya estirado, pasa por una serie de rodillos trituradores de dientes muy separados,
Con esta operación se eliminan las pajas y las estopas que quedan sobre las fibras, a continuación se ilustra el principio de la operación:

Las pajas y la estopa caen desde los cilindros y se transportan a una batidora que separa las pajas. Una vez embalada a presión en paquetes de unos 100 kg. la estopa se almacena y transporta a la agramadora de estopa.
El lino agramado, la parte de mayor calidad del cultivo, se clasifica a mano (según color, pureza, etc.) y se recoge en manojos de 0,5 a 1 kg. que luego se embalan a presión en paquetes de 100 kg. Actualmente se investiga muy intensamente para mejorar la productividad de la operación de agramado. En los últimos años los ingenieros han mejorado el proceso de agramado, particularmente con la introducción de sistemas de transmisión ajustables con precisión y rapidez.
La estopa se comercializa en tres formas: «en bruto», «semi-procesada» «procesada», según el grado en que le hayan sido aplicados los procesos que se indican en la figura. Estas operaciones se realizan mediante batidores y cilindros de carda, cuya acción combinada abre la materia y elimina la mayor parte de las pajas.
HlLATURA
Hay dos tipos de hilatura de lino:
- Hilatura de lino peinado: la materia prima es el lino de fibra larga.
- Hilatura de estopa: la materia prima son las fibras cortas obtenidas del peinado o agramado.
Tanto la hilatura de lino peinado como la de estopa pueden realizarse en proceso al agua o al seco.
Almacenamiento
El lino se entrega al hilador en balas formadas por manojos de hilazas (lino en rama) de lino de fibra larga agramados, que se almacenan hasta el momento de ser procesadas mediante las siguientes operaciones.
- Peinado
- Estirado
- Hilado
Peinado

El peinado se realiza en grandes sistemas de peinado, distintos de las peinadoras más pequeñas que se usan para la lana o el algodón. El peinado puede ser discontinuo o, en los sistemas de peinado más modernos, continuo. La alimentación todavía es manual, por puñados de 80 a 120 gramos, aunque se están investigando métodos de automatización.
En el peinado discontinuo, las pinzas que sujetan las hilazas circulan alrededor de la máquina. Con un movimiento ascendente y descendente,
el lino se presenta ante un doble juego de peinadoras. La acción de peinado es vertical y el movimiento de las peinadoras descendente. La frecuencia es de 360 golpes por minuto para los extremos inferiores y 300 golpes/minuto para los superiores. La producción de la máquina es de 60 kg/h.

En el peinado del proceso continuo las pinzas se sustituyen por una cinta transportadora que circula alrededor de la máquina. El movimiento de las placas que sostienen los peinadores también es rotativo, pero el dispositivo en su conjunto funciona de modo continuo. La producción llega a ser de 120 kg/h.
El residuo del peinado, llamado estopa peinada, que consta principalmente de fibras cortas (con algunas pajas), se separa mediante cardadoras y se almacena en contenedores situados debajo de la máquina.
La hilaza de lino así obtenida se coloca automáticamente en una mesa inclinada formada por una serie de barras móviles, transversales o formando una parrilla.
Las hilazas se cabalgan para formar la cinta. Éste se pasa por dos rodillos calandradores, y una vez bobinado, se prensa formando paquetes para ser almacenado. El peso de la cinta varía entre 20 y 40 g/m, en función del título de hilo a que vaya destinado.
Preparación de la mecha de fibra larga
Como en el hilado de la lana y el algodón, es sometida a una serie de operaciones de doblado y estiramiento.
El principio del estirado del lino es el mismo que el de las otras fibras. Todas las máquinas utilizadas son del tipo «rejilla abierta».
La maquinaria utilizada, o el juego de sistemas de estirado, es decir, la serie y el número de aparatos utilizados, puede constar de:
- Un sistema de doblado, en que las cintas ya peinadas se unen para compensar las irregularidades de la materia prima. El resultado es un hilo de calidad homogénea (el número de doblados varía entre 1 y 6).
- Cuatro sistemas de estirado de tipo rejilla abierta, para cuatro pasajes de estirado. Los coeficientes de estiramiento varían entre 8 y 12, en función del título que se busca.
- Un sistema de afinamiento para adelgazar la cinta y formar la mecha. El sistema de afinamiento también tiene rejillas (el coeficiente de estiramiento varía entre l0 y 14)
Lo que distingue a estas máquinas de las utilizadas para lana y algodón es que el doblado se realiza delante de la máquina, y no detrás de ella, según se indica a continuación:

Por tanto, cada cinta es estirada independientemente antes de ser doblada. Esto es necesario porque el objetivo principal de la preparación (aparte de la reducción progresiva del número de la cinta) es el adelgazamiento de la propia fibra de lino. El adelgazamiento es el resultado de la acción combinada de los dientes de las rejillas y de la presión ejercida por el rodillo de estiramiento y el rodillo de salida, éste último de madera.
Hilatura de lino al agua
La hilatura de lino al agua también presenta numerosas peculiaridades.
Los sistemas de hilado de lino funcionan del mismo modo que los de hilado de otras fibras, pero la hilatura al agua tiene ciertas características propias:
- Están provistos de una artesa de agua que la mecha debe atravesar antes de llegar a la zona de estiraje.
- La zona de estiraje se reduce normalmente a la mínima expresión, es decir, consta solo de un par de rodillos de alimentación y un par de rodillos de estiraje. La separación entre los rodillos puede ajustarse.
- El carro no está hecho de acero, sino de nylon.
- El anillo de inmersión suele ser fijo, en este caso son los husos los que hacen el movimiento ascendente - descendente.

Hilatura de lino crudo
En primer lugar se pasa toda la cinta por la artesa de agua.
Sumergiendo la mecha cruda en agua a 60° C se hinchan las fibras de lino, lo que facilita el deslizamiento de las fibras primarias y hace posible la producción de hilos relativamente finos (Tex 40). Para secar el hilo húmedo, se ponen las bobinas en una secadora a una temperatura máxima de 80º C. Una vez devanado, este lino hilado de color grisáceo o amarronado ya está listo para ser tejido. Es el llamado hilo crudo. Este tipo de hilatura está cayendo en desuso.
Hilatura de mecha desengomada
Si el hilo que se pretende obtener debe ser lejiado o blanqueado, será necesario desengomarlo y blanquearlo previamente. Sin embargo, existe otra posibilidad: actualmente el tratamiento de blanqueo puede aplicarse a las bobinas antes de hilar, es decir, a la misma mecha, en lugar de a las bobinas de hilo.
Tratamiento químico
Las bobinas pueden colocarse bien en un baño abierto o en un autoclave, para ser sometidas a dos operaciones sucesivas.
a) Desengomado alcalino
Con el desengomado se separan todas las ceras, pectinas y lignina. Las cápsulas de las semillas, pajas y partes de material no fibroso se disolverán sólo parcialmente con este tratamiento, pero con la acción hidrolítica de la solución alcalina caliente se garantiza la destrucción y/o eliminación de todas estas impurezas no celulósicas durante la fase siguiente (el blanqueo).
Los pretratamientos a utilizar dependen del sistema utilizado y del método de blanqueo.
b) Blanqueo
Pueden utilizarse varios agentes oxidantes para obtener el resultado deseado, que puede ser:
- La obtención del grado de blanco pretendido.
- Dañar mínimamente la celulosa.
- Eliminar al máximo las impurezas no celulósicas.
Los agentes decolorantes más utilizados son el hipoclorito sódico, el clorito sódico y sobre todo, el peróxido de hidrógeno. El procedimiento de blanqueo mediante peróxido de hidrógeno consiste en activar la descomposición del peróxido de hidrógeno en agua y oxígeno (que es el verdadero agente oxidante) mediante álcalis.
Se usa hidróxido de sodio con un pH de 10 para activar al peróxido. La mecha blanqueada de este modo pasa directamente al sistema de hilado.
Allí se sumerge en agua fría. Esta técnica es muy utilizada. porque permite el hilado de números muy finos.
Hilatura de lino al seco
Las fibras se preparan también del modo que se ha descrito anteriormente, aunque suele omitirse la operación de elaboración de mecha.
El hilado en seco es parecido al hilado de lana semiestambre, y se realiza con máquinas similares (estirado de hasta 60, alimentación mediante botes de hilaza, bobinas de gran tamaño, etc.). El límite máximo de finura del hilado industrial es aproximadamente de 60 tex para Rkm comprendidos entre 18 y 22.
Introducción
La estopa se produce tanto durante el agramado como durante el peinado. Se prefiere la estopa de peinado porque suele ser más larga, limpia y fina. Al hilar, ambos tipos pueden combinarse en proporciones variables (que dependerán de la calidad de hilo que se precise) antes del cardado.
Cardado
El principio de la carda del lino es análogo al de la lana. Se realiza mediante un gran cilindro rodeado de puntos de carda. Cada uno de ellos formado por un cilindro cardador de revolución lenta y un desborrador, según se indica en la figura.

La mezcla de estopas de agramado pasa por dos cardadores:
- en el cilindro receptor.
- cardador de acabado.
El cilindro receptor abre el material, acorta las fibras demasiado largas e inicia el proceso de limpiado, tiene relativamente pocos puntos de carda (entre 2 y 4)
El cardador de acabado, que suele tener siete puntos de carda, termina el limpiado y la apertura de las fibras y produce una cinta cardada.
Las mezclas de estopa peinada sólo se pasan por un cardador.
Preparación
Las cintas cardadas seguirán un pasaje por los bancos de estiraje con dos juegos de peines dentados, del mismo tipo que los usados para lana. Se llaman rejillas intersectantes («intersecting gills»). Dos pasadas por las rejillas intersectantes se consideran preparación suficiente para proceder al peinado.
Peinado
La estopa de longitud inferior a los 300 mm se peina con peinadores de lana, o peinadores «pequeños», que se distinguen de los grandes rastrillos usados para fibra larga. El peinado se reserva especialmente para los «hilos finos».
Estirado y doblado
Después del peinado, las cintas de estopa, limpias de todos los residuos vegetales y de las fibras muy cortas, se someten a tres pasajes por las rejillas intersectantes, para reducir su título (finura) a un nivel apto para la hilatura.
No debe olvidarse que la preparación del tipo «lana» sólo proporciona un grado de finura limitado, a diferencia de la preparación para fibra larga. Por ello es aconsejable realizar un peinado previo, que separe bien las hilazas de fibra que forman la estopa.
Hilatura
Hilatura al agua
Así como para la hilatura de lino al agua con la fibra larga, la estopa requiere una pasada previa por el sistema de producción de cinta.
La hilatura propiamente dicha se realiza del mismo modo que para los hilos de lino, y con el mismo tipo de maquinaria. El límite industrial es del orden de 66 tex.
Hilatura al seco
La hilatura al seco es del tipo semipeinado con alimentación de cinta del ultimo pasaje .
El límite industrial hilable se sitúa entre 80 y 100 tex para las mejores estopas. Un pequeño porcentaje de viscosa (xantato de celulosa) puede facilitar mucho la hilatura (en torno aun 10%).
EL arte del hilado y tejido del lino era bien conocido en la antigüedad. En tumbas egipcias de fechas anteriores al año 5.000 a. de C. se han descubierto momias amortajadas con tejido de lino. El lino ha conservado su reputación, su prestigio, su aura de calidad y su fascinación hasta nuestros días. Gracias a sus propiedades únicas y a sus cualidades intrínsecas: fuerza y resistencia excepcionales, extraordinaria calidad y gran valor estético.
El lino tiene muy diversas aplicaciones: telas para vestido y tapicería, tejidos para uso doméstico e industrial, como filtros, lonas y sacas de correos. Esta amplia gama de aplicaciones es el resultado de la diversidad de tipos de hilos de lino que pueden producirse. Como se describió en el capítulo anterior, existen hilos de lino de muy diferentes números y características, que dependen de la materia prima elegida y de las técnicas de hilado. Por tanto el tejedor deberá elegir los hilos apropiados al tipo de tejido que quiera producir.
Por ejemplo:
- hilos de lino puro, crudo, blanqueado o teñido, hilados en seco, hechos a base de fibra larga o de estopa, peinada o no, para aplicaciones diversas, mezclas e hilos de fantasía, de colores y estructuras diversos, para tapicería, decoración de paredes. etc., hilos finos crudos o blanqueados hilados al agua, o hilados con mecha blanqueada. usados para mantelería y ropa de cama de gran calidad y para vestido.
- hilos de fibra corta mezclados con otras fibras naturales o sintéticas para ropa y otras aplicaciones. hilos especiales hilados al seco o al agua para tejidos técnicos de uso industrial.
Los hilos de lino de fibra larga y de estopa permiten al tejedor aplicar casi todas las técnicas de tejeduría sin tener que hacer ningún tipo de adaptación: los hilos de lino pueden tejerse en las modernas máquinas de tejer de alta capacidad productiva con rendimientos muy
aceptables.
No obstante, dadas las características propias de los hilos de lino, deben tomarse algunas precauciones. En primer lugar, no debe olvidarse que el lino es una fibra natural, lo que implica una cierta falta de regularidad. Además, aunque los hilos de lino se caracterizan por su resistencia, su grado de elasticidad es relativamente pequeño y tienen una estructura propia con una masa inherente irregular. Al seleccionar los hilos, preparar el tejido y realizar la propia operación del tisaje, el tejedor deberá considerar las características propias de la hilatura.
Para producir artículos de gran calidad en las mejores condiciones, el tejedor debe considerar diversos aspectos económicos y técnicos antes de seleccionar el hilo que usará. Puede elegir entre una gama muy extensa de tipos de hilo, cada uno con sus características propias. Como se indicó en la introducción, no debe olvidarse que el lino es una fibra natural, lo que significa que hay un cierto grado de irregularidad en sus propiedades técnicas. No obstante, es posible, e incluso necesario, que el tejedor obtenga del hilador el tipo de hilo que necesita (hilo de fibra larga, hilo de estopa peinada o no, hilado al seco, hilado total o parcialmente al agua o etc.), con características técnicas (resistencia ala tracción, regularidad. limpieza, etc.) y condiciones de entrega determinadas.
Puesto que pueden usarse distintos tipos de hilo para cada tipo de producto acabado, los siguientes ejemplos son sólo indicativos.
Para telas de vestido muy finas, la urdimbre suele estar formada por hilos de fibra de lino hilado al agua, desde 66 Tex (Nm. 15) en adelante. Pueden usarse distintas variedades: hilo crudo, hilo blanqueado, hilo basados en mecha desengomada o blanqueada. El hilo de la urdimbre debe satisfacer exigencias rigurosas en cuanto a resistencia a la tracción (tenacidad), elasticidad y regularidad. La tenacidad de 24 cN/Tex se considera el mínimo aceptable.
El hilo de la trama suele ser hilado total o parcialmente al agua, y aproximadamente del mismo número de hilo. Admite las mismas variaciones que el hilo de la urdimbre. En telas de vestido más bastas la urdimbre suele estar formada por hilos de fibra de lino o de estopa hilada al agua, de números de hilo que varían entre 166 Tex (Nm 6) a 66 Tex (Nm 15).
Para el hilo de la trama puede usarse un hilo hilado al seco de título similar.
Para mantelería también pueden escogerse varios tipos de hilo. Para tejidos muy finos suele usarse hilo hilado al agua basados en mecha preblanqueada. Para esta aplicación es típico un número de hilo 41 Tex (Nm 24) en la urdimbre. Para variedades más bastas se usa frecuentemente un hilo de fibra de lino o de estopa hilada al agua para la urdimbre, y un hilo hilado en seco para la trama. La ropa de mesa más «rústica» suele hacerse a base de hilo de estopa hilada en seco o al agua de aproximadamente 250 Tex (Nm 4) para la urdimbre y un hilo hilado al seco para la trama.
Para decoración mural (recubrimiento de paredes) se usan generalmente hilos más gruesos, como hilos hilados al seco o al agua de números de hilo entre 380 Tex (Nm 2.6) y 80 (Nm 12). Para tejidos de tapicería se usa el mismo tipo de hilo.
En cada una de estas aplicaciones pueden tejer se tejidos de estructura compleja (damasco, jacquard. etc,) combinando los tipos de hilo mencionados aquí con hilos tintados. En este último caso habrán de tenerse en cuenta las características técnicas de resistencia del color, con esta finalidad han sido especificados los criterios de valoración en el pliego de condiciones técnicas exigidas para obtener la etiqueta «Master of Linen».
Los hilos de lino suelen servirse en bobinas de tamaños diferentes, según el tipo de hilo: las bobinas de 6 pulgadas se usan principalmente para hilos finos, mientras que los hilos más gruesos vienen normalmente en bobinas de 8 ó l0 pulgadas.
Las irregularidades suelen eliminarse electrónicamente en la bobinadora por tanto el tejedor, en principio, no necesita rebobinar los hilos, no obstante, ocasionalmente es aconsejable rebobinar los hilos antes de tejer, y de hecho muchos tejedores prefieren rebobinar en su fábrica todo el material recibido, por ejemplo, en bobinas de l0 pulgadas, utilizando una bobinadora de precisión. En efecto, se ha demostrado que la amplitud y la tensión del hilo durante el devanado pueden variar sustancialmente en función de la calidad y la forma de la bobina. El rebobinado con bobinado de precisión y el uso de bobinas adecuadas reduce la tensión del hilo durante la introducción de la trama, y por tanto el número de rupturas. También se recomienda rebobinar cuando la dureza de las bobinas suministradas no es adecuada o cuando el tejedor tiene dudas acerca de la calidad del bobinado o de la supresión de irregularidades durante la fase de hilado.
Para urdir lino es aconsejable utilizar un urdidor seccional pues el urdido por fajas es el más adecuado para lotes relativamente pequeños, como sucede normalmente con el lino. Con esta técnica también se permite mayor flexibilidad para obtener cualquier ancho, y es la recomendada cuando se usan hilos tintados. Al urdir hilos crudos deben tomarse ciertas precauciones para evitar que aparezcan barras en la urdimbre. En efecto, los hilos de lino están hechos de mezclas de diversas materias primas, cuyo color puede diferir ligeramente de un lote a otro. Por ello es aconsejable no utilizar bobinas de lotes diferentes en el mismo plegador, y mezclar bien los conos de cada partida, pues utilizando bobinas del mismo lote se evita la aparición de barras en el tejido (causadas por las diferencias de tono).
Para evitar barras, y problemas de tisaje también es aconsejable supervisar la tensión de los hilos. Al urdir se debe tener en cuenta la falta de elasticidad del lino. Como con otros materiales, es necesario mantener la tensión a un nivel constante si quiere obtenerse un tejido de urdimbre de alta calidad. Las barras, diferencias de regularidad a lo ancho del tejido, variaciones de peso por unidad de superficie, roturas durante el tisaje, defectos de tisaje, etc., son causados por no haber controlado suficientemente la tensión durante la etapa de preparación, y, sobre todo, durante el urdido. Por tanto, el ajuste correcto de los tensores es de la máxima importancia para el urdido.
A diferencia de la mayoría de las otras fibras naturales, como el algodón.
No es imprescindible encolar el lino. Aunque la cuestión del encolado sigue siendo polémica, y las costumbres varían en cada región, pueden darse algunas indicaciones generales. Por ejemplo: encerar los hilos bastos hilados en seco no es de gran utilidad, pues tienen gran tenacidad, muy pocos puntos débiles y su resistencia a la abrasión es suficiente para resistir la fricción sufrida durante el proceso de tejido. Para hilos más finos se recomienda un tratamiento con productos que reduzcan el coeficiente de fricción, por ejemplo mediante inyección central en las bobinas con una máquina Morel. Esta técnica garantiza la correcta preparación del lino y al mismo tiempo hace posible aplicar otros productos, como antifúngicos. También es recomendable lubricar y encerar, para reducir pelo, aumentar la resistencia y la capacidad de alargamiento y reducir el coeficiente de fricción, lo que a su vez aumenta la eficiencia de la operación de tisaje y reduce el polvo y la borra. Es necesario encolar, sin embargo, cuando se usan hilados al seco para la urdimbre, sobre todo si son hilos finos. Suelen encolarse mediante productos basados en almidón, pero también pueden usarse otras colas, como CMC y PVA. También se usan otros productos auxiliares para la preparación de hilados al agua.
Como sucede con otras fibras, es imposible indicar un método o receta para encerar los hilos de lino usados para urdimbre. Tales métodos dependen de varios factores, a saber, la naturaleza del hilo (hilado al agua o al seco, crudo, blanqueado, lejiado, etc.), la estructura del tejido, el tipo de telar, etc. En cualquier caso, al encolar debe tenerse en cuenta el hecho de que los hilos de lino hilados en seco tienen una pilosidad relativamente alta y que pueden presentar variaciones de masa, lo que puede ser causa de roturas, especialmente en plegadores de alta densidad de urdimbre. Con las técnicas habituales de encolado para plegadores de alta densidad, como división del nombrado de la urdimbre, secado previo, etc., y una elección adecuada de la viscosidad de la solución se pueden paliar estos problemas. Estos métodos producen también una película continua y homogénea que encera el hilo y mejora los resultados del tisaje.
El pasado de la urdimbre al preparar el telar suele realizarse con máquinas semiautomáticas. El número de hilos por palleta depende del título del hilo, la densidad de la púa, la cantidad de hilos a pasar, etc.
En Europa occidental los hilos de lino suelen tejerse con máquinas de tejer de gran capacidad (de pinza o "proyectil"), aunque hay quien todavía usa telares de lanzadera. La elección del telar viene determinada principalmente por la naturaleza del tejido, la cantidad a tejer, la anchura de la tela, etc. Hoy en día el lino no se teje todavía en telares de aire comprimido, pues no se ha hallado una solución técnica a los problemas causados por la irregularidad del hilo, las fluctuaciones del peso y la mayor producción de borra.
Para garantizar que los hilos de lino se tejen en las mejores condiciones, debe prestarse atención a ciertos detalles del tipo de telar y de cómo debe montarse. Estos ajustes son necesarios debido a la naturaleza especial del lino con relación a otras fibras: tiene mayor tenacidad pero menor elasticidad, un carácter más abrasivo y mayor irregularidad en el peso. Por ejemplo, su menor alargamiento hace necesario el uso de un mecanismo de ajuste automático de la tensión cuando se forme la calada. La falta de elasticidad del lino también hace necesario trabajar con una calada mínima, aunque ésta deberá ajustarse a cada tipo de hilo, la tensión demasiado alta o la calada demasiado pequeña pueden ser causa de roturas en la inserción. En consecuencia, los ajustes del telar son de importancia vital para el tisaje del lino y deben supervisarse minuciosamente.
El carácter abrasivo del lino es otro factor importante. Para evitar que el telar se desgaste rápidamente, las partes que están en contacto directo con el hilo, como las guías de los lizos, deben ser más resistentes que las utilizadas para tejer algodón. Por la tanto el diseño peines, guías de lizos, etc. debe adaptarse a las características del lino, dado que la irregularidad en el peso del lino es mucho mayor que la de otras fibras.
Por último, cuando se trabaja con lino debe prestarse más atención al mantenimiento y la extracción de la borra. Por la que se refiere a condiciones climáticas los mejores resultados se obtienen con temperaturas situadas entre 20° C y 22° C y una humedad relativa entre 75% y 80 %.
Para la trama puede usarse una máquina Unifil para telares de lanzadera.
Para los telares de pinza o de proyectil la forma y calidad de las bobinas son de la máxima importancia. Es muy recomendable el uso de acumuladores de trama.
La mayoría de los tejidos de lino son de ligamento tafetán, porque así se resalta el «aspecto lino» de estos tejidos. También son posibles otros ligamentos, como el de crepé o el raso. La densidad del tejido puede variar entre 5 y 30 hilos/cm para la urdimbre y entre 4 y 28 hilos/cm para la trama. La densidad máxima depende del título del hilo. Por ejemplo: para hilos de 100 Tex (Nm 10) la densidad máxima es aproximadamente de 15 hilos/cm, para hilos de 33 Tex (Nm 30) el límite máximo es aproximadamente de 24 hilos/cm. con hilos aún más finos pueden obtenerse tejidos de hasta 30 hilos por cm.
El terciopelo de lino para tapicería puede dividirse en dos categorías, según el método de tintado:
- tejidos de hilo tintado, usados principalmente para diseños de colores múltiples.
- tejidos hechos de hilos crudos o, más frecuentemente semiblanqueados, que se tintan después del tisaje.
En algunas técnicas se usan telares de varilla, normalmente con lanzas redondas, aunque algunas veces se emplea la técnica de terciopelo cortado. Las telas tintadas en pieza suelen tejerse en máquinas para terciopelo doble.
Los hilos de lino que se usan para los tejidos más finos son hilos doblados pero en la mayoría de los tejidos se usan hilos un cabo. Los números de hilo varían entre Nm 8 y Nm 26. Los hilos aun cabo suelen ser hilados al agua, pues esto facilita la contracción (o «encogimiento») de los hilos de la urdimbre. Debido a la naturaleza del hilo de lino, al tejer se obtienen los mejores resultados si se evitan las densidades de urdimbre demasiado altas y se trabaja con velocidades inferiores a las usadas para otros tipos de hilos a dos cabos. Evidentemente, la homogeneidad de los hilos de la urdimbre y la calidad de tratamientos de blanqueado tienen influencia en el aspecto de los terciopelos teñidos después del tisaje.
Como sucede con otros tipos de terciopelo, en el acabado se realizan operaciones de cepillado y tondosado, que igualan las irregularidades y proporcionan el brillo.
El lino ofrece al tejedor una gran variedad de productos de máxima calidad que pueden tejerse en condiciones técnicas muy favorables, con excelentes resultados de productividad en telares de alto rendimiento. Para garantizar el desarrollo óptimo de la operación de tisaje y la excelencia del producto obtenido deben tomarse ciertas precauciones respecto de la selección de hilos y su preparación para el tisaje. Con los productos así obtenidos el tejedor
tiene acceso aun mercado atractivo y prometedor.
GÉNERO DE PUNTO EN LINO
Durante las últimas décadas se ha producido un aumento constante de la producción de géneros de punto en lino puro y particularmente en mezclas de lino. Sin embargo, este desarrollo, iniciado y fomentado por las tendencias de la moda, ha tenido un éxito irregular. Los géneros de punto en lino no siempre satisfacen las expectativas de los consumidores. El resultado de esta insatisfacción es que la industria de género de punto en lino vive todavía sus albores. Además, los problemas técnicos de la producción a veces han desanimado a algunos tejedores.
Para promover el desarrollo del género de punto en lino no es suficiente familiarizar al consumidor con las extraordinarias cualidades de esta fibra natural, sino que también debemos hacer un uso óptimo de sus peculiarísimas propiedades.
¿Cuáles son los principales inconvenientes del lino? ¿Qué problemas técnicos presenta el tejido de punto en lino (puro o mezclado)? ¿Qué soluciones pueden darse a estos inconvenientes?
El objetivo de las siguientes consideraciones y propuestas es orientar a los productores de tejidos de punto en su búsqueda de los mejores métodos de fabricar productos de lino.
Los artículos de lino pueden beneficiarse de la excelente imagen del lino, que se basa en las siguientes cualidades:
- fibra natural de tradición inmemorial,
- gran resistencia a la tensión,
- brillo atractivo,
- gran absorbencia, que produce una sensación de «frescor»,
- aspecto rústico de los hilos y tejidos.
Sin embargo, estas cualidades vienen acompañadas de notas no tan positivas:
- poca elasticidad («alargamiento»)
- gran rigidez
- peso irregular del hilo
- problemas para el tisaje de punto
- aspecto irregular
- relativa transparencia, causada por el escaso grosor del hilo
- tacto «quebradizo» y «seco»
- la caída de los tejidos de punto ligeros
- estabilidad dimensional difícil de controlar.
La lista de inconvenientes del lino puede parecer abrumadora en comparación con la de cualidades, pero eso no significa que no deba usarse el lino en tejidos de punto. Muchos de los inconvenientes pueden solucionarse satisfactoriamente, como se indica en los siguientes ejemplos.
Dado que los hilos de lino puro son menos elásticos que los de otras fibras naturales, es necesario definir claramente los objetivos desde el principio, incluso ya desde el momento de diseñar la prenda.
Habrán de realizarse elecciones distintas según que el resultado buscado sea:
- obtener «aspecto de lino»,
- obtener un tejido compuesto en su mayor parte de lino,
- obtener un producto de lino puro.